jueves, 2 de mayo de 2019

INCERTIDUMBRE




PEDAGOGÍAS EMERGENTES
                                                             

 ¿Hasta qué punto los avances tecnológicos remueven también   los pilares estructurales de la enseñanza?
    

Es difícil valorar si las TIC provocan o no una revolución en los contextos y en las prácticas de enseñanza, pero sí es obvio que su presencia suscita dudas y zozobra entre los profesionales e interesados por la educación. 

La convergencia tecnológica ha logrado reducir a código binario –lo que se viene llamando digitalización- señales de naturaleza muy diferente –voz, sonido, imágenes, textos, dinero, etc.- y, por otro lado, establecer estándares de enrutamiento que permiten transmitir, almacenar y procesar toda esa variedad de señales (Terceiro y Matías 2001: 79 y ss.)
Pero estos medios y tecnologías introducen, a su vez, tres cambios radicales: el capital financiero se desvincula tanto de las economías nacionales como de la manufactura de bienes y servicios, la información electrónica se sitúa por delante de las reglamentaciones que deben regularla y, en tercer lugar, los mercados financieros electrónicos acrecientan la brecha entre ricos y pobres (Appadurai, 2007: 52 y ss.).
Un dato elocuente de cómo se afianza la convergencia en la educación se descubre al observar la vasta producción de literatura sugiriendo estrategias y datos de campo sobre la migración escolar hacia el universo TIC. Para que una acción, sea educativa o de  cualquier otra naturaleza, merezca el adjetivo de high tech, debe estar arropada por literatura “científica” que deje expedito el objetivo instrumental de toda tecnología, al tiempo que naturaliza su presencia. 

Las pedagogías high tech, como las tecnologías en general, dan respuesta satisfactoria para muchos problemas, pero no son la solución de todos. Es necesario volver la mirada hacia los usuarios y usuarias, desde su condición ciudadana, para educarlos en la comprensión y uso de estos nuevos artefactos en función de lo que representan en nuestra sociedad

 El profesor Martín-Barbero vuelve sobre la mediación cultural para interpretar la relación que los jóvenes mantienen con las tecnologías más recientes y cómo en torno a ellas reestructuran sus prácticas culturales. Mientras que la socióloga Lopez Reis analiza 15 Revista Electrónica Teoría de la Educación. Educación y Cultura en la Sociedad de la Información. http://www.usal.es/teoriaeducacion Vol. 10. Nº 1. Marzo 2009 la complejidad de los procesos sociales de integración de las TIC, tanto en lo concerniente a su constitución interna como a la relación entre las distintas sociedades. Desde una perspectiva interdisciplinar y recorrido histórico, García Carrasco revisa el concepto de alfabetización, estrategia constitutiva de la escuela moderna y recuperada con diferentes adjetivos para la educación del Siglo XXI y en la que, todo sea dicho, no acaba de encajar. 



Referencia Bibliográfica.

San Martín, A. (2009) Incertidumbre ante las pedagogías emergentes.


PEDAGOGÍA





¿QUE ES LA PEDAGOGÍA CRITICA?






La pedagogía crítica nace en el análisis político y social de las condiciones de vida de los pueblos en América Latina que fueron conquistados, colonizados y marginados, con sus consecuentes resultados de pobreza, injusticia, marginación, opresión, explotación y discriminación y de invasión cultural que han heredado la cultura del silencio. 

Las pedagogías críticas son un conjunto de prácticas y apuestas pedagógicas alternativas que proponen una enseñanza que posibilite que los estudiantes cuestionen y desafíen la dominación, así como las creencias y las prácticas que la generan.Las pedagogías críticas proponen una relación constante entre teoría y práctica (praxis) en la que se busca alcanzar un pensamiento critico que implique un actuar crítico en la sociedad.

A la pedagogía crítica le interesa que la escuela sea una y que se establezca en tres fases:
  • Una primera fase, donde se forma la cultura general que armonice el trabajo intelectual y manual. 
  • Una segunda fase, donde priorice la formación y la participación del adolescente, fomentándose la creatividad, la autodisciplina y la autonomía. 
  • Finalmente vendría una fase de especialización. En este proceso se torna fundamental el papel del profesor que debía prepararse para ser dirigente e intelectual.

Como objetivo y principio base de un proceso educativo de concientización según, Freire está el diálogo de saberes. El diálogo como proceso educativo implica la toma de conciencia y la adquisición de aprendizajes que proporcionan significados para una interacción positiva de cara al desafío de los problemas, es un núcleo común de conocimientos e intercambios de experiencias con la que llegan a la escuela o a cualquier acto pedagógico los educandos, padres de familia, educadores y los aspectos en el que se crea un clima apropiado para dicho aprendizaje; distinto a la mayoría de nuestras situaciones educativas en la escuela al plantearse soluciones predeterminadas donde hay expertos que dan respuestas a las preguntas que no se han hecho y cuyo trabajo es transmitir sus conocimientos a otra persona.





REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Molina, F. (2011). ¿Y qué de las Pedagogías críticas? Revista Q, 5 (10), 11, enero-junio. Recuperado dehttps://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3989830.pdf